La realización de actividades y proyectos de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+I) es un proceso arriesgado pero necesario para asegurar la competitividad de una empresa. Las administraciones públicas apoyan a las empresas que emprenden este tipo de actividades para aminorar el riesgo asumido mediante dos mecanismos:
Ayudas directas: subvenciones, créditos a interés cero
Presentan concurrencia competitiva entre los solicitantes y están dirigidas a determinadas líneas tecnológicas específicas. Ver Financiación Directa
Ayudas indirectas: deducciones fiscales.
No presentan concurrencia competitiva, están dirigidas para todo tipo de actividades de innovación y son proporcionales a los gastos realizados. Ver Fiscalidad y certificación de proyectos Ver Red PIDI